top of page

¿Y ahora qué? Cómo manejar los síntomas visuales que pueden persistir después de una neuritis óptica

Después de una neuritis óptica, la pregunta más frecuente en la consulta es: “Doctor, ¿voy a recuperar la visión por completo?” La buena noticia es que la mayoría de las personas recupera una agudeza visual funcional en los meses siguientes al ataque. La noticia más matizada, y que rara vez se explica con claridad en la primera visita, es que muchos pacientes notan síntomas visuales sutiles que pueden persistir incluso cuando la “letra más pequeña del cartel” vuelve a leerse. Esta guía explica cuáles son esos síntomas, por qué ocurren y qué se puede hacer, en casa y en la consulta, para vivir mejor con ellos.

En 30 segundos

  • La agudeza visual (la letra del cartel) suele recuperarse bien, pero pueden persistir alteraciones más finas: contraste reducido, colores apagados, fatiga visual y sensibilidad a la luz.

  • Con el calor o el ejercicio puede aparecer una visión borrosa transitoria: es el fenómeno de Uhthoff. No es una recaída.

  • Hay estrategias concretas que ayudan: lentes con tinte FL-41 para la fotofobia, gafas monoculares tintadas para el fenómeno de Pulfrich, control térmico, pausas visuales y rehabilitación visual.

  • Cualquier nuevo episodio de pérdida visual que dure más de 24 horas debe evaluarse como posible recaída.


¿Qué pasa con la visión después de una neuritis óptica?

La neuritis óptica es una inflamación del nervio óptico, el “cable” que lleva la información desde el ojo hasta el cerebro. Puede aparecer de forma aislada o como parte de enfermedades como la esclerosis múltiple (EM), el espectro de la neuromielitis óptica (NMOSD) o la enfermedad asociada a anticuerpos contra MOG (MOGAD)¹.

Tras un episodio típico, la mayoría de los pacientes recupera buena agudeza visual en alta definición —es decir, leer letras negras sobre fondo blanco—, pero los estudios muestran que pueden quedar déficits sutiles en la sensibilidad al contraste, la visión binocular, la percepción del movimiento y la visión de colores¹. Estos déficits no siempre se detectan con la prueba clásica de leer la cartilla, pero sí afectan la vida diaria.

Es importante saber que el pronóstico depende de la causa: en NMOSD y, en menor medida, en MOGAD, la recuperación visual puede ser más limitada y las secuelas más marcadas que en una neuritis típica de EM¹,².

Infografía educativa médica en español titulada "¿Y AHORA QUÉ? Cómo manejar los síntomas visuales que pueden persistir después de una neuritis óptica", subtitulada "Una guía práctica, basada en evidencia, para pacientes y familiares". La imagen central presenta un gran diagrama anatómico transversal del globo ocular y el nervio óptico. A la izquierda, una ilustración de un ojo mirando un cartel de Snellen que muestra "20/20 Visión Recuperada" establece que la agudeza visual ha vuelto a la normalidad, pero que otros síntomas visuales pueden persistir. A la derecha, una columna detalla seis consejos ilustrados para el manejo de estos síntomas residuales: 1) "MEJORAR EL CONTRASTE E ILUMINACIÓN" (con una persona conduciendo de noche y ajustando luces de lectura), 2) "CONTROL TÉRMICO (Agua Fresca)" para el fenómeno de Uhthoff (con un corredor, una ducha fría, un vaso de agua y un chaleco refrigerante), 3) "COLORES APAGADOS" (con pantallas de computadora de color y monocromo), 4) "FENÓMENO DE PULFRICH" (con una pelota en movimiento), 5) "LENTES FL-41 PARA LA FOTOFOBIA" (con gafas de sol de tinte rosado y soles), y 6) "PAUSAS VISUALES (20-20-20)" (con un reloj y un ojo). En la parte inferior derecha, una sección de alerta con un triángulo rojo de advertencia advierte sobre "SEÑALES DE ALARMA" y cuándo consultar
Guía práctica para manejar los síntomas visuales después de una neuritis óptica, incluyendo recomendaciones como mejorar el contraste, control térmico y uso de lentes especiales.

Los síntomas que persisten con más frecuencia

A continuación se resumen los síntomas residuales más comunes y cómo suelen describirlos los pacientes en la consulta.

Síntoma

Cómo lo describen los pacientes

Por qué ocurre

Pérdida de contraste

“Veo bien la letra grande, pero leer en penumbra o conducir de noche me cuesta el doble.”

La sensibilidad al contraste y a luz baja puede quedar dañada aunque la agudeza vuelva a 20/20³,⁴.

Colores “apagados” o “lavados”

“El rojo lo veo más rosado o más opaco con un ojo que con el otro.”

La visión cromática, sobre todo el eje rojo-verde, es vulnerable a la lesión del nervio óptico¹.

Fenómeno de Uhthoff

“Cuando hago ejercicio, me ducho con agua caliente o tengo fiebre, la visión se vuelve a poner borrosa unos minutos.”

El calor enlentece la conducción en fibras nerviosas previamente lesionadas; al enfriarse, la visión vuelve al estado basal⁵.

Fenómeno de Pulfrich

“Veo raro las cosas en movimiento; una pelota que viene de frente la veo desviada hacia un lado.”

Asimetría en la velocidad con que cada ojo envía la señal al cerebro: el cerebro la interpreta como movimiento en profundidad⁶.

Fotofobia (molestia con la luz)

“La luz del supermercado o de la pantalla me molesta; tengo que entrecerrar los ojos.”

Las redes neuronales que procesan dolor y luz quedan más sensibilizadas tras la inflamación⁷.

Fatiga visual

“Después de una hora de pantalla, la visión empeora y necesito cerrar los ojos.”

Los pacientes con EM reportan disfunción visual en cuestionarios incluso con agudeza casi normal⁸.


Estrategias para el día a día

1. Para la pérdida de contraste y la dificultad en penumbra

  • Aumentar el contraste del entorno: textos en negro sobre blanco, contornos marcados en escalones, números grandes en electrodomésticos.

  • Mejorar la iluminación de las áreas de trabajo, lectura y baño; preferir luz cálida indirecta a focos puntuales que generen reflejos.

  • Reservar la conducción nocturna para situaciones imprescindibles si nota dificultad significativa, y evaluar visión de bajo contraste con su oftalmólogo o neurooftalmólogo³.

  • En el computador y celular: aumentar tamaño de letra, activar “modo oscuro” o “alto contraste” según le acomode.

2. Para los colores desaturados

  • No suele requerir tratamiento específico, pero conviene avisar en el trabajo si su tarea exige discriminación fina de color (electricidad, anestesia, control de calidad, diseño).

  • Si la asimetría entre ambos ojos es muy molesta, comente con su médico la posibilidad de evaluación con test de Ishihara o Hardy-Rand-Rittler.

3. Para el fenómeno de Uhthoff

El fenómeno de Uhthoff es transitorio y reversible, no implica una recaída ni un nuevo daño. Sin embargo, evitarlo mejora mucho la calidad de vida⁵.

  • Hidratación y duchas templadas, no muy calientes.

  • Evitar saunas, baños de tina muy calientes y exposición prolongada al sol del mediodía.

  • Si el ejercicio le produce visión borrosa, no lo abandone: precondicionar con duchas frescas, beber agua fría antes y durante el entrenamiento, y considerar un chaleco de enfriamiento puede ayudar a mantener actividad física, que es fundamental⁹.

  • En verano, planificar las actividades al aire libre para temprano en la mañana o al atardecer.

Mito vs realidad

Mito: “Si hago ejercicio y se me nubla la vista, me estoy haciendo daño.”

Realidad: El fenómeno de Uhthoff refleja una conducción nerviosa más sensible al calor en fibras antes inflamadas, no una nueva lesión. El ejercicio aeróbico regular forma parte del manejo recomendado de la EM⁵,⁹.


4. Para el fenómeno de Pulfrich (alteración de la profundidad)

Cuando un ojo envía la señal con un pequeño retardo respecto al otro, el cerebro interpreta el movimiento como si tuviera profundidad: una pelota que viene de frente “se desvía”, o conducir y ver pasar postes se vuelve mareante. La estrategia más usada es un lente con tinte ligero solo en el ojo sano, que iguala la velocidad de transmisión entre ambos ojos⁶.

  • Esta solución funciona bien con luz natural o de oficina, pero pierde eficacia de noche y en personas con campos visuales muy alterados⁶.

  • Es un ajuste muy personalizado: debe evaluarlo un oftalmólogo o neurooftalmólogo con experiencia.

5. Para la fotofobia

Estudios recientes con resonancia funcional muestran que el tinte FL-41 (un filtro rosa-ámbar) reduce la activación de las áreas cerebrales que procesan el dolor inducido por la luz, y la mayoría de los pacientes reporta menos molestia al usarlo⁷.

  • En interiores: lentes con tinte FL-41 o ámbar, ajuste del brillo de pantallas y modo oscuro.

  • En exteriores: lentes polarizados con buena cobertura lateral; gorra o jockey con visera.

  • Evitar el uso de gafas de sol muy oscuras dentro de la casa: a largo plazo pueden empeorar la sensibilidad.

6. Para la fatiga visual

  • Regla 20-20-20: cada 20 minutos, mirar 20 segundos a 20 pies (≈6 metros) de distancia.

  • Pausas activas, parpadeo consciente y, si su oftalmólogo lo indica, lágrimas artificiales sin conservantes.

  • Reorganizar tareas: lo más exigente visualmente, en las horas de mayor energía; tareas auditivas o de organización en momentos de cansancio.

Cuándo consultar de inmediato

Señales de alarma — contacte a su neurólogo o servicio de urgencia

  • Nueva pérdida visual en uno o ambos ojos que dura más de 24 horas y no se resuelve al enfriarse o descansar.

  • Dolor ocular intenso al mover el ojo, especialmente si se acompaña de visión borrosa.

  • Aparición de un “escotoma” (mancha) nuevo en el campo visual.

  • Visión doble persistente, debilidad, alteración del equilibrio, sensación de cinturón en el tórax o pérdida del control de esfínteres.

Estos síntomas justifican una evaluación inmediata, sobre todo en personas con diagnóstico de EM, NMOSD o MOGAD, donde el inicio precoz del tratamiento influye en el pronóstico¹,².


El impacto emocional: también se cuida

Aunque la agudeza visual se recupere, los pacientes con EM y antecedente de neuritis óptica refieren con frecuencia más dificultades visuales en la vida diaria de lo que su agudeza “objetiva” sugiere⁸. La frase “veo bien, pero algo no es como antes” es real, está descrita en la literatura y no es exageración del paciente.

Consejos para pacientes y familiares

  • Validar la experiencia: comentarios como “si ves la letra del cartel, ya estás bien” pueden ser bien intencionados pero invalidantes.

  • Ajustar expectativas en el corto plazo: la recuperación visual mayor ocurre en los primeros 6 a 12 meses, pero los déficits sutiles pueden seguir mejorando lentamente con neuroplasticidad.

  • Hablar abiertamente con jefatura, profesores o equipo escolar sobre necesidades específicas (iluminación, pantallas, pausas).

  • Considerar apoyo psicológico cuando el ánimo, la ansiedad o el miedo a una recaída interfieren con la vida cotidiana. Es parte del tratamiento integral.


Los síntomas visuales que persisten después de una neuritis óptica son frecuentes, tienen explicación biológica clara y, en su mayoría, se pueden manejar. Algunos requieren ajustes simples en la rutina diaria; otros, gafas específicas, terapia de rehabilitación visual o evaluación por neurooftalmología. La meta no es solo recuperar “diez en el cartel”, sino recuperar la funcionalidad: leer cómodamente, conducir con confianza, trabajar sin agotamiento y disfrutar de la vida sin estar pendiente de la luz o de la temperatura.

Si convive con una neuritis óptica, suya o de alguien cercano, hable con su neurólogo sobre cuáles de estos síntomas le afectan más. La mayoría tiene una solución, y muchas son sencillas.


Sobre el autor

Dr. José Miguel Valdés Valdés — Neurólogo, subespecialista en Neuroinmunología. Clínica Alemana de Santiago y Clínica RedSalud Santiago. www.neuroinmunologia.com

Aviso

Este contenido es educativo y no reemplaza la consulta médica. Si tiene síntomas nuevos o persistentes, consulte directamente con su neurólogo u oftalmólogo de cabecera.


Referencias

1. Bennett JL, Costello F, Chen JJ, et al. Optic neuritis and autoimmune optic neuropathies: advances in diagnosis and treatment. Lancet Neurol. 2023;22(1):89-100. doi.org/10.1016/S1474-4422(22)00187-9

2. Bergeron E, Bouffard MA. Evidence-based management of optic neuritis. Curr Opin Ophthalmol. 2024;35(1):73-82. doi.org/10.1097/ICU.0000000000001007

3. Long DT, Beck RW, Moke PS, et al. The SKILL Card test in optic neuritis: experience of the Optic Neuritis Treatment Trial. J Neuroophthalmol. 2001;21(2):124-31. doi.org/10.1097/00041327-200106000-00015

4. Dooley MC, Foroozan R. Optic neuritis. J Ophthalmic Vis Res. 2010;5(3):182-187. PMID: 22737354. PMC: PMC3379920

5. Opara JA, Brola W, Wylegala AA, Wylegala E. Uhthoff’s phenomenon 125 years later — what do we know today? J Med Life. 2016;9(1):101-105. PMID: 27974923. PMC: PMC5152601

6. Farr J, McGarva E, Nij Bijvank J, et al. The Pulfrich phenomenon: practical implications of the assessment of cases and effectiveness of treatment. Neuroophthalmology. 2018;42(6):349-355. doi.org/10.1080/01658107.2018.1446537

7. Reyes N, Huang JJ, Choudhury A, et al. FL-41 tint reduces activation of neural pathways of photophobia in patients with chronic ocular pain. Am J Ophthalmol. 2024;259:172-184. doi.org/10.1016/j.ajo.2023.12.004

8. Ma SL, Shea JA, Galetta SL, et al. Self-reported visual dysfunction in multiple sclerosis: new data from the VFQ-25 and development of an MS-specific vision questionnaire. Am J Ophthalmol. 2002;133(5):686-692. doi.org/10.1016/s0002-9394(02)01337-5

9. Buoite Stella A, Pasquin F, Morrison SA, et al. Effects of a cooling vest with sham condition on walking capacity in heat-sensitive people with multiple sclerosis. Eur J Appl Physiol. 2020;120(11):2467-2476. doi.org/10.1007/s00421-020-04478-3

10. Jarius S, Ruprecht K, Kleiter I, et al. MOG-IgG in NMO and related disorders: a multicenter study of 50 patients. Part 2: Epidemiology, clinical presentation, radiological and laboratory features, treatment responses, and long-term outcome. J Neuroinflammation. 2016;13(1):280. doi.org/10.1186/s12974-016-0718-0


Comentarios


Contacto

Av. Vitacura 5951

Av. Recoleta 464

Av. Libertador Bernardo O'Higgins 4850

Froilán Roa 6542

bottom of page